Auditoría edilicia, peritajes de mampostería y restauración técnica de frentes arquitectónicos comerciales e históricos. Evaluamos la estabilidad de los revoques exteriores, aplicamos tratamientos impermeabilizantes contra la humedad y reparamos grietas de dilatación bajo las directrices operativas Renewcon Me.
Evaluamos el estado de su fachada y le proponemos un plan de intervención ajustado a su edificio.
Solicitar inspecciónValoraciones reales de propietarios y administradores que confían en nuestro trabajo técnico.
“Realizaron la auditoría de fachada de nuestro edificio de 1920. El informe fue detallado, con prioridades claras y plazos ajustados a la normativa. Muy profesionales.”
— Marta G., presidenta de comunidad
“Aplicaron el tratamiento impermeabilizante en la fachada norte. Las humedades interiores desaparecieron tras la primera lluvia fuerte. Resultado impecable.”
— Carlos M., propietario
“Restauraron los revoques finos de la fachada principal. Respetaron el mortero de cal original y el acabado quedó exactamente como buscábamos.”
— Laura S., arquitecta
Nuestra experiencia en auditoría edilicia y restauración de fachadas se basa en criterios técnicos, no en promesas genéricas.
Cada inspección incluye un análisis de patologías —fisuras por dilatación, humedad capilar, desprendimientos— con recomendaciones por fases. No entregamos un listado genérico, sino un plan de intervención priorizado.
Trabajamos con morteros de cal, consolidantes superficiales y tratamientos hidrofugantes que respetan la química del soporte. No aplicamos soluciones estándar que aceleren el deterioro a largo plazo.
Proponemos un calendario de revisiones trimestrales —limpieza de canalones, revisión de juntas, pruebas de adherencia— que reduce costes correctivos y alarga la vida útil del revestimiento exterior.
Hemos intervenido en fachadas de edificios comerciales de principios del siglo XX y en inmuebles históricos protegidos. Cada proyecto cuenta con registro fotográfico, informe de diagnóstico y memoria de los materiales aplicados.
Nuestros clientes son comunidades de propietarios, administradores de fincas y empresas de rehabilitación. Puedes solicitar contacto con dos referencias de obras ejecutadas en el último año antes de contratar cualquier servicio.
La auditoría comienza con un recorrido visual completo desde el nivel de calle y, si es necesario, con plataformas elevadoras. Se revisan revoques, juntas de dilatación, cornisas, balcones y elementos ornamentales. El informe final documenta cada patología con fotografías, croquis y una clasificación por urgencia: leve, moderada o crítica.
Recomendamos una inspección visual cada dos años para edificios de menos de 30 años, y una revisión anual para inmuebles históricos o con revoques finos originales. Tras episodios de lluvias intensas o heladas, conviene adelantar la revisión para detectar humedades capilares o desprendimientos incipientes.
El revoque fino se aplica en capas delgadas (2–5 mm) con morteros de cal o cementicios de grano muy fino, y suele usarse en fachadas históricas o comerciales donde se busca un acabado liso o texturizado de alta calidad. El revoque común tiene mayor espesor y se emplea como capa base o en superficies secundarias. La restauración de un revoque fino requiere técnicas específicas de consolidación y compatibilidad química con el soporte original.
Depende del tipo de producto y de la exposición solar. Los hidrofugantes de base siloxánica aplicados sobre revoques minerales suelen mantener su eficacia entre 5 y 8 años. En fachadas muy expuestas a lluvia o salinidad, recomendamos renovar el tratamiento cada 4 años. Nuestro equipo realiza pruebas de absorción antes y después de la aplicación para verificar la penetración y la durabilidad.
En general, las reparaciones puntuales de grietas de dilatación no requieren licencia si no afectan a elementos estructurales ni modifican la apariencia exterior del edificio. No obstante, si la fachada está catalogada o forma parte de un conjunto histórico, es obligatorio presentar un proyecto técnico firmado por un arquitecto. Nosotros gestionamos la documentación necesaria y coordinamos con el colegio profesional correspondiente.
Lo primero es documentar la grieta con fotos de detalle y una referencia de fecha. Después, contacta con un técnico para evaluar si se trata de una fisura superficial o de un movimiento estructural. En muchos casos, las vibraciones de obras cercanas provocan microgrietas en revoques que pueden repararse con mortero elástico y malla de refuerzo. Si la grieta supera los 2 mm de ancho o presenta desplazamiento vertical, es necesario un peritaje completo antes de cualquier intervención.